EUROPA PRESS
Madrid.- La ministra de Sanidad y Consumo, Celia Villalobos, anunció ayer en el pleno del Senado que su departamento está elaborando un mapa de las fuentes de emisión de ondas electromagnéticas procedentes de la telefonía móvil para comprobar el grado de cumplimiento por parte de empresas y administraciones del Real Decreto que fija los límites de este tipo de emisión.
Villalobos, a instancias de la senadora socialista Cristina Agudo, precisó que entre otras líneas de actuación, Sanidad también elaborará un informe sobre las experiencias obtenidas en los próximos tres años y dispondrá las normas necesarias, en el caso de que los informes científicos evidencien cualquier tipo de cambio en este sentido.
En el mismo apartado, anunció también el desarrollo de cursos y seminarios en todo el territorio nacional para hacer llegar a los pequeños y medianos ayuntamientos el contenido y funcionamiento de esta ley y la distribución a partir de la próxima semana de folletos explicativos entre los ciudadanos.
Riesgos
La ministra reiteró la «responsabilidad y máximo grado de preocupación» del Gobierno en cuanto a la regulación de los riesgos que pueda tener para la salud los campos electomagnéticos generados por las infraestructuras de telefonía móvil, así como la vigilancia extrema de las zonas más sensibles a estos problemas.
En cuanto a la cautela reclamada por la senadora socialista, Villalobos aseguró que el Ministerio que representa «siempre se ha movido desde el principio de precaución» y que, ante el desconocimiento y preocupación general en esta materia, «se ha basado solo y exclusivamente en los informes de los científicos» que, según la Comisión Europea, no han «cambiado un ápice desde las recomedaciones de 1999».
Así, insistió en que «España está al mismo nivel que el resto de países de la UE» y en que, ni en Europa ni en nuestro país «existe un sólo informe epidemológico que relacione el uso de los teléfonos móviles con el cáncer», asegurando que, de haberlo, se tomarían medidas al respecto.
A instancias de Agudo, la ministra se refirió también al caso de las dos estudiantes de un colegio de Valladolid en las que se ha detectado un tipo de cáncer, supuestamente relacionado con la emisión de ondas electromagnéticas emitidas por unas antenas situadas cerca del centro. Sobre este punto, Villalobos precisó que, por el momento, no se ha demostrado la relación directa entre ambos elementos y que el caso todavía está pendiente del recibir un informe del fiscal.
En cualquier caso, recordó que las autorizaciones para instalar las antenas dependen de la comisión de obras del Ayuntamiento, en la que también está representado el grupo socialista. Al margen de esta cuestión, la ministra precisó que la fuente de emisión de ondas electromagnéticas que está siendo investigada corresponde a líneas de telefonía fija y que el ayuntamiento ya ha cumplido con su obligación de denunciarlo y llevarlo ante el fiscal.





































