"Es una desfachatez increíble". Así calificaba la actuación de la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, en relación a la antena de El Rebolledo, la concejala socialista Aurora Gómez. Una antena que desde hace cinco años llevan denunciando por activa y por pasiva los vecinos de la zona, pero sin que hasta el momento el Ayuntamiento haya suscrito sus quejas. Hasta ahora.
La alcaldesa emitió el pasado 13 de febrero un decreto por el cual reconocía la ilegalidad de la antena y concedía dos meses a Telefónica para legalizar la actividad o en caso contrario, ordenaría su cierre y desmantelamiento. "Lo que tiene que hacer -apunta Aurora Gómez- es cerrarla de una vez por todas".
La edil socialista recordaba que cuando se trató esta misma antena en un pleno, "la alcaldesa no reconoció que estuviera en una situación de ilegalidad. Y ahora sí". "Que la quite de una vez. Los vecinos llevan años denunciándola y el PSOE, todo este mandato".
Pero además de pedir la desmantelación inmediata de esta polémica antena -situada a unos escasos 80 metros de una plaza pública, un colegio y un centro de salud-, los socialistas exigen al equipo de Gobierno que dirige Castedo la "revisión" de todas y cada una de las antenas de la ciudad, porque como reconocía la propia Aurora gómez, "el problema es que como no se han revisado no sabemos cuántas más están en situación ilegal".
Gómez recuerda sin embargo la de Gómez Ulla, una antena cuya ilegalidad ha ratificado un juez y que sin embargo -según asegura- aún no ha sido desmantelada. "También debería trasladarse la avenida de Locutor Vicente Hipólito, situada junto a un parque público, muy próxima a un centro escolar, el Colegio Europeo, y próximamente, a un centro de salud que se construirá en sus inmediaciones".





































